Sí, sé mentir y lo hice muchas veces... pero era verdad que te quería. Cerrá bien cuando te vayas.

17 de agosto de 2011

Esperá.


Esperás que llegue mi alegría, después de un día repleto de mal humor.
Esperás que descanse, que viva, que nunca pare de soñar.
Me esperás.
Esperás para verme, esperás mis horarios,
esperás cada charla larguísima que no termina nunca.
Me esperás.
Esperás mis carcajadas,
esperás mis lágrimas que enseguida toman esencia a melancolía.
Esperás que actúe e interprete a mis tantas locuras encima.
Me esperás.
Esperás que nuestras miradas hablen,
esperás ese abrazo que tarda en llegar y, sin embargo, seguís siendo paciente.
Esperás que aparezca mi calma y que no me tome todo con tanto problema.
Me esperás.
Esperás a mi drama interno y a mis caprichos temporales.
Esperás que cada encuentro sea único y que el destino nos mantenga unidos.
Me esperás.
Me esperás siempre y tanto, que me sorprendo de tu capacidad para quererme de esta manera.

14 de agosto de 2011

Menos mal que es así.

" Siempre fantaseé con la idea de que el desamor pudiera programarse, que sea simétrico, que los dos enamorados digan: 'sincronicemos relojes, dentro de 3 años dejamos de querernos...' Y entonces no habría dolor si se dejaran de querer al mismo tiempo. (...) por desgracia el amor no es simétrico, hay desengaño y desilusión, pero menos mal que es así porque sino no existirían ni las borracheras , ni las baladas, ni los tangos. Entonces cuando uno deja de querer antes que otro, bienvenidas las canciones que terminan mal..."



-Sólo me pregunto si dos personas pueden permanecer juntas para siempre.
-¿Te refieres a las parejas?
-Sí, a la gente enamorada.
-¿Tienes problemas con chicos? (...)
-No se trata de eso. Necesito saber si es posible que dos personas permanezcan juntas y felices.
-No es fácil, te lo aseguro (...) En mi opinión, lo mejor que se puede hacer es hallar a alguien que nos quiera así como somos exactamente. Buen humor, mal humor, lo que sea.. La persona correcta pensará que eres un sol hasta por detrás. Ese es el tipo de persona con la que vale la pena quedarse.
-Sí... Creo que ya encontré a esa persona.


13 de agosto de 2011

Cuando estoy lejos de vos...

Espero que no haya sido así, así desde el comienzo y espero que no lamentes el haberme conocido,
espero que no haya dolor dentro de tu corazón, porque el mío se cae en pedazos. When I far away from you..

El olvido esta lleno de memorias, de recuerdos...

Es la típica, uno intenta hacerse el fuerte, el "Yo todo lo puedo, todo lo soporto". Pero al final, terminás engañándote a vos mismo, llegás a un laberinto de preguntas y respuestas que te hacen pensar cómo llegaste hasta esa situación. Por más de que intentes de alguna manera, "borrar" (nota: digo borrar pero sería mejor "olvidar", aunque obviamente y por naturaleza, uno no puede andar descartando recuerdos así como así) todo lo que te lastima y te duele, aquello forma parte de vos, y no lo vas a poder modificar. Eso no quiere decir, que cuando lo rememores sea un sufrimiento hacerlo, está bueno ver todo desde otra manera, aunque cueste. Olvidamos porque queremos, porque así lo sentimos, porque nos llena de angustia, de tristeza, porque nos moviliza por dentro pero le damos la espalda como a tantas situaciones de nuestra vida. Olvidamos momentos, personas, recuerdos. Olvidamos a veces, queriendo y con ganas, y otras sólo sin querer. Olvidamos porque nos mantenemos firmes en esa teoría de que si lo logramos, somos más fuertes, somos mejores. Eso sí: sino olvidamos, utilizamos el olvido y lo manipulamos a nuestro antojo. Orgullo. "Si yo ya lo olvidé..." Vamos, a otro lado con ese cuento. ¿No es más fácil dejar que el olvido no se convierta en una carga?



El olvido está lleno de memoria.

11 de agosto de 2011

"Arránqueme, señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desdúdeme"

Eduardo Galeano




5 de agosto de 2011

Yendo y huyendo terminará mi aflicción...

Rotundas negaciones que acompañan
el deambular exhausto de mi calma.
Nudos en la garganta
queriendo más de lo debido,
de aquél límite que hoy más que nunca
decido cruzar
entre angustias y consuelos,
lágrimas convertidas
en vestigios de tu propia existencia.
¿Es qué acaso este pensamiento paralelo
debe cruzarse con un martirizante final?
La experiencia de esto que hoy llamo amor
se distorsionó en aquella estación
que debo desafiar si quiero atrapar tu atención.
De lo contrario: yendo y huyendo
terminará mi aflicción.