Sí, sé mentir y lo hice muchas veces... pero era verdad que te quería. Cerrá bien cuando te vayas.

5 de agosto de 2011

Yendo y huyendo terminará mi aflicción...

Rotundas negaciones que acompañan
el deambular exhausto de mi calma.
Nudos en la garganta
queriendo más de lo debido,
de aquél límite que hoy más que nunca
decido cruzar
entre angustias y consuelos,
lágrimas convertidas
en vestigios de tu propia existencia.
¿Es qué acaso este pensamiento paralelo
debe cruzarse con un martirizante final?
La experiencia de esto que hoy llamo amor
se distorsionó en aquella estación
que debo desafiar si quiero atrapar tu atención.
De lo contrario: yendo y huyendo
terminará mi aflicción.