Sí, sé mentir y lo hice muchas veces... pero era verdad que te quería. Cerrá bien cuando te vayas.

14 de marzo de 2012

Kosovo!

Siempre dije que el orden del cuarto depende plenamente del estado de animo de uno...
Levanto la cabeza, hecho una ojeada.. Detras de todo el desorden logro ver un peluche bastante sucio, una rosa en agua marrón totalmente marchita, podrida mas que marchita, tengo que entender que las flores no viven cuatro meses en un vasito de agua.
Logro ver el gas pimienta, simbolo de la inseguridad que vivi estos ultimos meses, un disco de Ismael Serrano tirado por ahí...
Kilos de ropa sucia, papeles con mocos luego de algunas noches de llanto, dos muertos de vodka de alguna noche de borrachera de las que tuve ultimamente.
Y allá escondida, una bolsita verde contenedora de una carta mal escrita y una pelicula demasiado empalagosa de lo romantica que es...
Que hacer? Me pregunto adentro de mi tambien desordenado cerebro... No tengo ganas de acomodar mi cuarto, creo que convina con mi cuerpo, con mi mente y hasta con mi corazón.
Confundida, así me encuentro, desordenada, desorientada, anonadada, perdida, ¿triste?, ¿enojada?, ¿decepcionada?
No encuentro adjetivo para describirme.
Lo único que se, es que así no puedo estudiar, no puedo bañarme, cambiarme, leer, concentrarme, dormir, NO PUEDO VIVIR EN MI HABITACIÓN!
Que alguien me ayude a acomodar mis ideas, y el orden vendrá después.
Sofía (Magalí), sobreviviendo en el ojo de la tormenta...